- Movimiento diario – Pequeños pasos, grandes cambios.
Dedica al menos 30 minutos al día efectuado una caminata y hacer ejercicios simples en tu casa.
- Caminar después de las comidas ayuda a la digestion y activa el metabolismo.
- Una pausa en el trabajo para estirarte y liberar tensiones.
- Opta por transporte activo: bicicleta o caminar en trayectos cortos.
- Manten constancia, incluso con rutinas breves.
- Celebra cada avance, por más pequeño que sea.

